miércoles, 12 de octubre de 2016

El día después del 11Oct

Luego de haber bajado la calentura por el resultado del juego de ayer (Bra 2 – 0 Ven) me tomo unos minutos para dar mi humilde opinión sobre lo acontecido. Primero que todo quiero decir que mi amor por la selección no disminuye, porque no hay que apoyarla solo cuando se gana sino también cuando se pierde, e incluso mucho más en estos momentos en donde no ha sido un solo juego, sino una serie de resultados que nos tiene en el fondo de la tabla clasificatoria, lugar que teníamos tiempo sin estar (y mucho menos de la forma que estamos ahorita). Segundo es muy urgente un trabajo motivacional y fortaleza mental con la absoluta, porque talento hay y mucho, no por nada gran número de nuestros titulares juegan un papel importante en sus clubes europeos y otros en equipos de renombre en Sudamérica.

Digo esto porque parece que el peso ganado por la camiseta nacional y todo lo que ella implica hoy en día les está pesando mucho y es entendible, son el relevo de una gran generación que junto con el DT Richad Paez, enamoraron a toda una nación. Todo el logro alcanzado por Paez fue en un momento donde la gran mayoría de los jugadores militaban en la Liga Nacional, y el referente era un tal Gabi Urdaneta, que fue seguido por un flaco con una patada de oro que conquisto México, España y Alemania, pero ahora la Selección no es solo uno, dos o tres referentes, ahora es un gran equipo conformado con jugadores que militan en Ligas como la de España, Inglaterra, Italia, Francia, Colombia, Brasil… y la presión no es solo por el público, también la prensa es fuerte. Es cierto, ya son jugadores consagrados en sus clubes y por eso se le exige tanto, pero parece que esta presión les está pasando factura, porque el equipo ante la mas mínima adversidad se cae en impresiones (errores defensivos horribles), en ansiedad por el gol (no se concretan las jugadas), nerviosismo. Hay ciertas excepciones como Tomas Rincón y Salomón Rondón, pero evaluando el trabajo del equipo y sabiendo que es un juego colectivo es necesario hacer un trabajo con los jugadores actuales.

A pesar de los años la nube mental de volver a ser “la cenicienta de Sudamérica” es un miedo que aún está en los corazones de algunos venezolanos, y esta se sobre salta ante momentos fuertes como los de ahorita, aunque gracias a Dios la gran mayoría amamos y confiamos en nuestra vinotinto – Los dos últimos juegos en el Coloso de Zumba, Metropolitano de Mérida lo ha demostrado. La gente lo ha demostrado, pero ahora es momento que la dirigencia y la federación corresponda a ese apoyo.

Por eso como tercer punto es MUY NECESARIO TAMBIÉN! Acomodar el desorden que es la FVF en estos momentos, con los casos de corrupción presentes (¿Aquí se está averiguando algo?), hace poco se supo que se pagó 1 millón de dólares (ex alcalde de Maracaibo) por ser la sede de la final de la Copa América. Los jugadores han crecido, tanto masculino y femenino (que por cierto a las mujeres hay que darle un aplauso bien grande porque si la liga masculina tiene errores, la liga femenina es una total locura y tomando en cuenta que la gran mayoría de estas chicas juegas por amor y pasión porque de paga… gracias por sus servicios, pero eso es tema de otro día), pero la dirigencia no ha crecido a la par, es cierto, hay jugadores en el extranjero, pero es más por el talento personal, pero los equipos venezolanos como le van en la Copa Sudamericana, en la Copa Libertadores.  


Hay que entender que el haber crecido a los golpes nos está pasando factura en estos momentos, pero se pueden corregir, es cuestión de no perder la fe en nuestra Selección y que los respectivos responsables empiecen hacer los correctivos necesarios. Si se puede, no solo admiremos las grandes ligas, trabajemos para que nuestra casa sea también lugar de admiración e inspiración.

Posdata #1: Tronco de falla el apagón sucedido en pleno juego, pero es una realidad país que no se puede ocultar.

Posdata #2: nos vemos en twitter @ramirozzky