Luego de haber bajado la calentura por el resultado del
juego de ayer (Bra 2 – 0 Ven) me tomo unos minutos para dar mi humilde opinión
sobre lo acontecido. Primero que todo quiero decir que mi amor por la selección
no disminuye, porque no hay que apoyarla solo cuando se gana sino también
cuando se pierde, e incluso mucho más en estos momentos en donde no ha sido un
solo juego, sino una serie de resultados que nos tiene en el fondo de la tabla clasificatoria,
lugar que teníamos tiempo sin estar (y mucho menos de la forma que estamos
ahorita). Segundo es muy urgente un trabajo motivacional y fortaleza mental con
la absoluta, porque talento hay y mucho, no por nada gran número de nuestros
titulares juegan un papel importante en sus clubes europeos y otros en equipos
de renombre en Sudamérica.
Digo esto porque parece que el peso ganado por la camiseta
nacional y todo lo que ella implica hoy en día les está pesando mucho y es
entendible, son el relevo de una gran generación que junto con el DT Richad
Paez, enamoraron a toda una nación. Todo el logro alcanzado por Paez fue en un
momento donde la gran mayoría de los jugadores militaban en la Liga Nacional, y
el referente era un tal Gabi Urdaneta, que fue seguido por un flaco con una
patada de oro que conquisto México, España y Alemania, pero ahora la Selección
no es solo uno, dos o tres referentes, ahora es un gran equipo conformado con
jugadores que militan en Ligas como la de España, Inglaterra, Italia, Francia,
Colombia, Brasil… y la presión no es solo por el público, también la prensa es
fuerte. Es cierto, ya son jugadores consagrados en sus clubes y por eso se le
exige tanto, pero parece que esta presión les está pasando factura, porque el
equipo ante la mas mínima adversidad se cae en impresiones (errores defensivos
horribles), en ansiedad por el gol (no se concretan las jugadas), nerviosismo.
Hay ciertas excepciones como Tomas Rincón y Salomón Rondón, pero evaluando el
trabajo del equipo y sabiendo que es un juego colectivo es necesario hacer un
trabajo con los jugadores actuales.
A pesar de los años la nube mental de volver a ser “la
cenicienta de Sudamérica” es un miedo que aún está en los corazones de algunos
venezolanos, y esta se sobre salta ante momentos fuertes como los de ahorita,
aunque gracias a Dios la gran mayoría amamos y confiamos en nuestra vinotinto –
Los dos últimos juegos en el Coloso de Zumba, Metropolitano de Mérida lo ha
demostrado. La gente lo ha demostrado, pero ahora es momento que la dirigencia
y la federación corresponda a ese apoyo.
Por eso como tercer punto es MUY NECESARIO TAMBIÉN! Acomodar
el desorden que es la FVF en estos momentos, con los casos de corrupción
presentes (¿Aquí se está averiguando algo?), hace poco se supo que se pagó 1
millón de dólares (ex alcalde de Maracaibo) por ser la sede de la final de la
Copa América. Los jugadores han crecido, tanto masculino y femenino (que por
cierto a las mujeres hay que darle un aplauso bien grande porque si la liga
masculina tiene errores, la liga femenina es una total locura y tomando en
cuenta que la gran mayoría de estas chicas juegas por amor y pasión porque de
paga… gracias por sus servicios, pero eso es tema de otro día), pero la
dirigencia no ha crecido a la par, es cierto, hay jugadores en el extranjero,
pero es más por el talento personal, pero los equipos venezolanos como le van
en la Copa Sudamericana, en la Copa Libertadores.
Hay que entender que el haber crecido a los golpes nos está
pasando factura en estos momentos, pero se pueden corregir, es cuestión de no
perder la fe en nuestra Selección y que los respectivos responsables empiecen hacer
los correctivos necesarios. Si se puede, no solo admiremos las grandes ligas,
trabajemos para que nuestra casa sea también lugar de admiración e inspiración.
Posdata #1: Tronco de falla el apagón sucedido en pleno juego, pero es una realidad país que no se puede ocultar.
Posdata #2: nos vemos en twitter @ramirozzky
